domingo, 21 de noviembre de 2010

El Nuevo Sistema Educativo Nacional


El día del estudiante universitario y el nuevo sistema educativo nacional. El 21 de Noviembre de 1957 los estudiantes universitarios salieron a la calle para luchar contra la dictadura y en protesta al anunciado plebiscito que reelegiría al presidente, los estudiantes caraqueños se declararon en huelga, preparando la caída de Marcos Pérez Jiménez. Los principales organizadores de la protesta fueron: Antonio José “Caraquita” Urbina, Chela Vargas, Hilarión Cardozo, Ramón Espinoza, Alejandro Arratia, Héctor Rodríguez Bauza, Letizia Bruzual, Enver Cordido, Julio Escalona, Emilio Santana, etc. La huelga estuvo precedida por la que había promovido los estudiantes de los liceos Fermín Toro, Aplicación, Juan Vicente Gonale, Andres Bello, Razetti, Caracas y la escuela Miguel Antonio Caro. Estalló en la Universidad Central y se extendió a otras universidades. En la Universidad Católica se quemó la Ley Electoral (considerada fraudulenta), un ejemplar del diario “El Heraldo” y un retrato de Pérez Jiménez. La huelga produjo una serie de comunicados que repartieron en panfletos. La Seguridad Nacional apresó a varios estudiantes y “algunos de ellos tal vez” habrían pasado tres o cuatro años, encerrados en la Modelo o en la Cárcel nueva de ciudad Bolívar, como los pasaron, valga un solo caso, aquellos que fueron encalabozados a raíz de la protesta contra la X Conferencia Interamericana, celebrada en la Ciudad Universitaria con el solo objetivo de darle el visto bueno a la invasión de Guatemala. El hecho representó un nuevo despertar del espíritu de lucha de Caracas desde el año 52. El Frente de Caracas se manifestó como brigada de ataque callejero y organizador de una serie de mitines en Propatria y Catia , en Capuchinos y el Silencio. En la etapa final de la protesta se sirvieron de bombas molotov para exigir sus reivindicaciones. La celebración se realiza en el país desde su promulgación en la Gaceta oficial numero 25.818 decreto número 3436. La amparó la Junta de Gobierno de acuerdo a las atribuciones que le confería su acta constitutiva, en Consejo de ministros. El ministerio de educación quedo encargado de la ejecución del decreto y de dictar resolución oficial en cada ocasión, disponiendo los actos para dicha celebración El nuevo sistema educativo venezolano requiere de una toma de conciencia acerca de su génesis. Para esto OnLine inicia una investigación al respecto ofreciéndole a su vez un homenaje a Aristides Rojas, con motivo del reciente 184 aniversario de su nacimiento (13 de Noviembre de 1826), la imagen que ofrecemos es el cuadro de Herrera Toro (1906). Escritor, erudito, investigador de la historia, la naturaleza, la literatura y del periodismo lo llevó a hacerse colaborador de espacios científicos, culturales y de investigación tanto en Venezuela como fuera de ella. El género histórico-periodístico inaugurado por A.R. debe ser nuevamente revisado. En su obra Orígenes Venezolanos podemos revivir la primera fase de esta convulsionada y difícil experiencia para el país y la América toda desde el momento del “encuentro entre dos mundos”. De acuerdo a la investigación del A.R. fue un hecho que “el gobierno de España no siguió una misma pauta de conducta respecto de las colonias que fundó en el Nuevo Mundo, descuidando a algunas colonias con intereses que deben conocerse. El caso Venezolano fue, a su parecer el más dramático, de todos. Señala A.R. que si bien el gobierno de España se comportó de manera “liberal y espléndida” con unas se mostró “indiferente y negado” con otras. Inclinándose al apoyo del ensanche y prosperidad de las ricas enviándoles gobernadores activos, de acuerdo a las aspiraciones de cada pueblo, en particular de su celo patriótico. Sorprenden sus declaraciones con respecto la carencia al respecto de que fueron objeto las otras, entre las cuales figuraba Venezuela, que fueron entregadas al capricho de “mandatarios ineptos”. En ese aspecto es importante resaltar, a mi juicio y basado en investigaciones realizadas sobre las culturas precolombinas venezolanas, que no entendieron, al menospreciar nuestras culturas autóctonas,en que residía el “poderío de los pueblos indígenas” del Nuevo Continente, elemento al que se refirió sin embargo A.R. como uno de los factores que evaluaba el Reino Español para seleccionar y adjudicar a los dirigentes de las colonias americanas. Así mismo en lo referente a las “Riquezas minerales del suelo”, otro de los aspectos que tomaron en cuenta para brindar munificiencia a las colonias, pues con el transcurrir del tiempo se demostró que Venezuela, por ejemplo, resultó ser uno de los países más ricos en riquezas naturales del planeta. Sin embargo esto explica por qué se descuidó el auge de la instrucción en el país. Debe ser objeto de un estudio más detallado el porqué, por ejemplo, el estudio de las ciencias en Venezuela para principios del siglo XVIII fue el menos desarrollado del continente, de acuerdo a este fundamental texto. A.R. opina que “no debemos omitir noticia alguna que nos ilustre y sirva de punto de partida a los futuros historiadores de Venezuela”. Posteriormente, como lo indicó Humboldt (según una de las referencias de la obra), los libros importados durante los últimos años del siglo XVII , la visita de viajeros ilustrados y de naturalistas que lo precedieron, el desarrollo del comercio internacional, la introducción de periódicos y hasta las mismas ideas revolucionarias importadas a América ayudaron a levantar el espíritu a una juventud destinada a representar un papel de trascendental importancia, de cualquier manera, en los destinos de la patria. Declara A.R.: “En las épocas de convulsiones políticas la enseñanza pública desaparece” así sucedió durante la revolución desde 1810 hasta 1825. “Debe admirarnos cómo al empuje dado por la independencia de los países hispanoamericanos, continuó durante mucho tiempo el fatal sistema de enseñanza que heredamos de la colonia”. Considera Rojas que la influencia de los partidos políticos en Venezuela puede paralizar no solo las aspiraciones naturales del individuo, la ambición individual en el camino de la instrucción, sino las mismas aspiraciones sociales, de las cuales se nutren los círculos políticos y los intereses individuales en todos los países. Para el autor no sucedió igual, en cuanto a nuestro atraso científico, con los estados florescientes de México, Nueva Granada, Perú y ecuador en esta fase de la historia del sistema educativo nacional. El mundo intelectual del siglo XVIII se caracterizó, en Venezuela, por la ausencia de iniciativa por parte de nuestros gobernantes, “hombres escasos de luces” que determinaron el estado de nuestro sistema educativo mas que “nuestra pobreza”. Culmina su trabajo dando por seguro que el incremento de la instrucción pública está en relación con las conquistas políticas y sociales, con el empuje del comercio debiéndose evitar que el estudio se convierta en mas bien un hábito que una necesidad. “La conquista y establecimiento de la paz armada de todos los arreos del progreso moderno, es el agente más poderoso de toda instrucción pública”.