martes, 21 de diciembre de 2010
El eclipse lunar del 21 de Diciembre de 2010 y la importancia de la astrología en la identidad latinoamericana
Es reconocida la asociación existente entre todos los estudios sobre los astros de todas las culturas y su cosmología, sin embargo para desentrañar la importancia que tuvo esta ciencia en las culturas americanas precolombinas y que aún hoy en día subsiste, si bién antes que nada de manera inconciente en nuestra idiosincrasia, hay que comenzar por acceder a mayor información sobre la astrología de mayor difusión y reconocimiento en la historia de la humanidad: la astrología “occidental”, prácticamente la única a la que hemos realmente tenido acceso en Latino America. El criterio científico que ha regido en el mundo contemporáneo los estudios sobre los astros, los estudios denominados de acuerdo a este criterio “astronomía” al mismo tiempo que continúan empleando la terminología de el conocimiento que le sirvió de origen, la astrología, denigran ese conocimiento ancestral considerándolo públicamente como no válido. En la actualidad, la comunidad científica le considera una pseudociencia o superstición, la cual cita una ausencia de predicciones astrológicas estadísticamente significativas, mientras que la psicología explica mucha de la fe ciega en la astrología como forma de prejuicio cognitivo o sesgo cognitivo. El consenso científico, según lo expresado por la National Science Foundation, considera que la creencia en la astrología es una creencia pseudocientífica. La National Science Foundation es una agencia del gobierno de Estados Unidos independiente que impulsa investigación y educación fundamental en todos los campos no médicos de la Ciencia y la Ingeniería. Con un presupuesto anual de unos $6.000 millones (del año fiscal 2008), NSF financia aproximadamente el 20 por ciento de toda la investigación básica impulsada federalmente en los institutos y universidades de los Estados Unidos. En algunos campos, tales como Matemáticas, Informática, Económicas y las Ciencias Sociales, NSF es la principal fuente federal. El director de la NSF, su director adjunto (deputy), y los 24 miembros del National Science Board (NSB)1 son designados por el Presidente de los Estados Unidos, y confirmados por el Senado. El director y el director adjunto son responsables de la administración, planificación, presupuestos y operaciones diarias de la Fundación, mientras que el NSB se reúne seis veces al año para establecer sus políticas generales. El director actual de NSF es Arden L. Bement, Jr., y el director adjunto actual es Kathie L. Olsen. El término pseudociencia tiene connotaciones peyorativas, porque se usa para indicar que las materias así etiquetadas son errónea o engañosamente presentadas como científicas Un prejuicio cognitivo (del inglés cognitive bias, ‘predisposiciones cognitivas’) es una distorsión cognitiva que afecta al modo en el que los humanos perciben la realidad .Una distorsión cognitiva, en las terapias cognitivo-conductuales como la TC y la TREC, es una forma de error en el procesamiento de información. Las distorsiones cognitivas desempeñan un papel predominante en la psicopatología al producir la perturbación emocional. La primera enumeración fue dada por Albert Ellis y fue ampliado por Aaron T. Beck, aunque anteriormente otros autores y autoras, como Karen Horney, habían identificado algunos de los fenómenos implicados en lo que ahora se denomina distorsiones cognitivas De acuerdo al trabjo al respecto de Aristides Rojas, escritor, erudito, investigador de la historia, la naturaleza, la literatura y del periodismo lo llevó a hacerse colaborador de espacios científicos, culturales y de investigación tanto en Venezuela como fuera de ella. (El género histórico-periodístico inaugurado por A.R. debe ser nuevamente revisado), en su estudio histórico “Efemérides”,manifiesta que la decadencia de la representatividad de la astrología en Latinoamérica y el mundo es deplorable. Que el escepticismo científico al respecto nos impide ya reconocer la importancia de los horóscopos, de la percepción de las condiciones astrológicas que rigen cada momento en particular los propicios y su implicación sobre el bién y el mal. “Desde el momento en que la ciencia ha estudiado los cuerpos del espacio y trazado a cada uno su orbita, pesado sus materiales, analizando sus componentes y revelado de antemano sus apariciones periódicas, sus fenómenos de luz o de calor, no hay ya cometas que pronostiquen, ni eclipses fatídicos (o auspiciosos), ni fenómeno alguno celeste que tome parte en las cosas sublunares”. La luna como representante de todos los astros en nuestra existencia es quien crea el “mundo sublunar” que es aquél que se encuentra por debajo de la luna, sin incluirla, es decir, nuestro mundo, el humano y de la naturaleza en general. El eclipse de la madrugada del 21 de diciembre implicó la noche mas oscura después de 456 años, cuando ocurrió un eclipse similar es decir correspondiente al solsticio de invierno que significa la noche mas larga del ciclo solar. Siguiendo el concepto de analogía en cuanto a la relación entre luminosidad y bién y oscuridad y mal, presente en practicamente todas las culturas, pudimos presenciar en el eclipse total de luna mencionado el punto de máxima influencia de las energías del mal despues del inicio del ciclo comenzado hace 456 años, lo que augura una nueva fase de crecimiento de los influjos benéficos sobre el planeta de duración que comenzamos ya a investigar. Es importante resaltar que al respecto no existe ninguna información aún en Internet.
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